Ir al contenido principal

Receta para los malos tiempos


 __ ¿Y ahora qué? ¿Esto es todo? __ se pregunta y llora porque no sabe si la vida tiene que ser tan aburrida y tampoco sabe si aguanta toda la pesadez, el melodrama de cada día y la reñida monotonía de Darell porque lo ama o porque no sabe qué vendrá después. 

__ ¿Cariño, por qué lloras? __ la observa y la quietud del tiempo está quebrantada. 

__ No pasa nada… Es sólo que __ ella lo ama. Lo ama porque aunque él no se atreva a romper la rutina y ella no se queje por sólo hacer el amor en la misma posición, cenar en el mismo restaurante chino y pedir siempre las mismas cosas, sabe a ciencia cierta que él no hace otra cosa sino amarla. Aunque muchas veces el silencio se apropie de la plática de los martes por la noche, aunque la habitación a veces se torne muy pequeña para ambos, aunque las discusiones impliquen cada vez más y más gritos y en muchas ocasiones, él, invadido por la ira y extraviado en malos pensamientos, piense en marcharse. 

__ Cariño… No quiero que vuelvas a llorar __ él no quiere hacerla llorar, no quiere que todas las noches se repita el ritual del día a día. Ella llorando y quejándose en voz baja, casi susurrando, como si él no estuviese allí, como si fuera sordo. 

Darell se levanta, la observa y no cree poder más con la situación. Clementine ahora es sólo un bebé que llora de madrugada, cuando no siente el calor de su madre, y en el caso de Clementine, el calor de Darell. 

¿Qué más da? ¿Si nada marcha bien por qué seguir con todo, por qué querer darle cuerda, por qué, si sabemos que no existe tal cuerda y si existe nunca la hemos visto, no la hemos palpado? 

Porque todo es prestado. Porque si de verdad te importa serás tú quien fabrique una cuerda en caso de que no haya una. Existen tantas cosas, personas y momentos que nos hacen sentir nostálgicos, felices, impotentes, realistas, alucinados y suficientes… Lo que uno debe preguntarse viene a ser: ¿Y por qué no? Si eres feliz, si puedes sentir lo que no habías sentido antes, lo que creías que no existía, si sientes todo, ¿por qué dejarlo? ¿Acaso creías que todo iba ser fácil? La vida es un camino empinado, pero están allí, la felicidad que es tu cuerda y el amor que es tu soporte. ¡Adelante y sigue escalando! 

__ Vámonos de viaje __ se oye desde la puerta del balcón. Es Darell, proponiéndole una aventura, perdida la vista en la luna.

__ Te quiero __ Se oye desde la habitación, desde la cama en la hace mucho que no abunda el amor, los orgasmos, los besuqueos, las caricias y las palabras susurradas que el otro quiere escuchar. Es Clementine, proponiéndole amor, la aventura más grande de sus vidas. 

La monotonía nos matará y nos pisoteará si es que se lo dejamos. Las palabras nunca dichas, los paseos no recorridos, las cenas sin hambre, las caricias ásperas, desganadas. Todo será aniquilado por la monotonía. El amor se hará odio por el hecho de no discutir lo que nos molestó en su momento, el deseo se hará rencor y la felicidad será como tener una estrella en la yema de los dedos. Todos sabemos que ninguna de estas cosas tiene sentido. 

Dale un sentido a tu vida, dale un sentido al amar, al que te amen. 

__ Vámonos a Madrid __ es Darell  una vez más. La voz animosa e ilusionada como la de un niño cuando escucha que puede pedir los dulces que se le vengan en gana. 

__ Pero primero vámonos a la cama __ es Clementine. La voz seductora, la chispa de su amor, del deseo, una vez más encendida y deseosa de hacer rechinar la cama hasta el amanecer y un poco más. 

Los tontos dicen las cosas más ingeniosas en el momento menos esperado. Los tontos y las tontas se equivocan, como cualquier persona, pero aman, como pocas personas. 

Y es que los que creen ser más avispados y ganadores al usar a otros individuos para placer mental y sexual, no obtienen el placer moral ni la paz espiritual. No pueden sentirse bien consigo mismos y no porque no tengan una pareja a quién amar, sino porque no se aman a sí mismos. Para decir que amas a otros, tienes que primero amarte, es un requisito fundamental. 

__ ¿Sabes qué es lo más lindo de todo? __ es Darell, el tonto enamorado. 

__ ¿Tú? __ es Clementine, la tonta enamorada. 

__ No, Clem. Lo más lindo de todo lo que me ha pasado eres tú, conocerte. Estar en el momento exacto, a la hora exacta y actuar de lo más estúpido para hacerte sonreír y que aceptes compartir un emparedado de atún conmigo y luego besarnos para compartir el enjuague bucal y así estar aquí, enamorados, en la misma cama, diciéndote esto… y lo mejor, tú escuchándolo.

Comentarios