Ir al contenido principal

Amigos para siempre

 Uno de niño crece con amigos que nunca pensamos que se irán en algún momento de nuestras vidas, algunos tienen la dicha de tenerlos un tiempo mas en la adolescencia o seguir siendo amigos hasta la adultez, en mi caso no fue así, me crie con varios niños que ya ni los recuerdo, algunos compañeros del colegio que si los conservo en mi mente y de la secundaria ni hablar, no fui de tener muchos amigos ahí.

Pero hubo un año en un momento de mi vida que nunca me voy a olvidar.

Tenia veinte años y tuve mi primer relación, y allí en su lugar que queda a trescientos km de distancia de donde estoy, estaban ellos, un grupo de adolescentes/Jóvenes adultos

y no los conocía para nada, pero mediante pasaba el tiempo los fui viendo y aceptando, la verdad todos eran muy buenas personas, formaban parte en el grupo tres chicos y tres chicas (contándome a mi claramente).


Poco a poco íbamos viendo las cosas, la verdad nunca nos llevábamos una decepción a pesar de que a veces teniamos problemas de pareja y siempre tratábamos de aconsejar al otro y cosas leves, sustos de jóvenes y poco mas.

Un día mi relación termino y por como éramos muy chicos todo exploto en el grupo, los chicos y las chicas me daban la razon a mi y dejamos de frecuentar con mi antigua novia.

Yo a todo esto ya estaba en Buenos Aires, ahora el grupo era de tres ya que uno de los chicos también estuvo muy mal y por motivos de su relación que termino decidió irse, parecía que su vida había cambiado ya que no volvimos a verlo nunca de la misma manera.

Un día volví y ya nada era igual, el grupo era de dos, la única pareja que había quedado ahí. La otra faltante se había ido a Perú ya que tenia una relación a distancia y estaba cursando la universidad.

Y mis dos amigos estaban muy bien, volví a buenos aires y un tiempo después mi mejor amigo me cuenta que ya todo había terminado, que pasaron cosas terribles, y no es para menos, fueron cosas horribles que no entiendo como puede ser que alguien pueda aceptar ese hecho.

La novia de mi amigo ahora salía con su propio hermano (hermano de ella).

Mi amigo sufrió muchísimo esta perdida, comenzó a tener ataques de ansiedad y empezó a fumar bastante.

Un tiempo después todo estaba bien, habían pasado años, la faltante chica que estaba en Perú, también termino la relación con su pareja y volvió a Argentina.

Ahora volvían a ser dos, entonces un día decidí ir nuevamente, yo volví a estar en pareja cuando me fui para allá. Necesitaba despejarme porque también la estaba pasando muy mal, estaba dando mas de la cuenta y nadie me estaba regresando el amor que yo daba.


Nos juntamos los tres y pasamos unos días maravillosos, aunque con mucho calor.

Volví después de aquellos momentos a casa y pasaron meses, volví a romperme porque me separe y ya no quería saber nada de nada, me había dolido demasiado porque hice muchas cosas por el verdadero amor que sentí y así como así sin sentimiento alguno, se van de tu vida y si regresan es para volver a irse.

Unos meses después, en invierno mas precisamente Agosto, luego del cumple de mi hermano me fui nuevamente pero esta vez apostándolo todo ya que quería ir a trabajar y vivir ahí, porque es mi lugar favorito.

La cosa a todo esto es que mi amigo notaba que la otra chica que vino de Perú estaba muy rara, como distante, entonces yo quise actuar ya que también era amiga mía.

La llame, no me contesto, entonces le mande mensajes diciéndolo que estábamos yendo a su casa, inmediata respuesta fue la suya. ''No quiero que vengan''

Luego trato de dar una explicación pero se hundía sin sentido, simplemente quiso dejar de juntarse con nosotros siendo que este chico la ayudo mucho con su ruptura amorosa sin esperar nada a cambio, pero aun así sin sentirlo, también se termino yendo.

Nunca voy a comprender la falta de empatía y sensibilidad de las personas que se autodenominan empáticas y sensibles. Es bastante doloroso, pero aprendí a no ser como ellos en cierto punto, siempre que estoy con alguien que no me gusta para nada ya el ambiente, me voy pero me despido y procuro que la persona este bien, me aseguro de que todo vaya bien, porque a pesar de irme también he querido a esa persona por ende debo mostrarme empático, porque no soy alguien que quiere dañar al otro. La prioridad es no dañar, sino entender. Pasar ese proceso es duro, por eso todos deberíamos aguardar a que el otro este bien.

Y esta historia la cuento para que vean que no todos se quedan, éramos seis, y ahora terminamos quedando solo dos.


Comentarios